MENU

Comentarios (0) Reflexiones sobre la UGR

Los estudios literarios en la Europa del conocimiento, por Sultana Wahnón Bensusan

Entre los muchos documentos que la Comisión de las Comunidades Europeas elaboró y divulgó a comienzos del nuevo siglo, siempre me ha parecido especialmente clarificador el titulado “El papel de las universidades en la Europa del conocimiento”, fechado en Bruselas el 5 de febrero de 2003. En él, ya desde la primera página y destacada en cursiva, se explicaba claramente la finalidad última de la transformación que se estaba exigiendo a las universidades europeas, a saber: la de contribuir a lograr “el objetivo” fijado en el Consejo Europeo de Lisboa de marzo de 2000. Dicho objetivo, también conocido como “Estrategia de Lisboa”, consistía, tal como se nos recordaba en el documento, en hacer de la europea “la economía más competitiva y dinámica del mundo basada en el conocimiento, capaz de sustentar el crecimiento económico y crear un mayor número de puestos de trabajo de mejor calidad y una mayor cohesión social”. Todo ello, además, “antes del 2010”, es decir, en menos de una década.

Animados por la reciente y exitosa implantación de la moneda única y deseosos de arrebatar el liderazgo a las dos economías que por entonces -y todavía ahora- eran las más fuertes del mundo, la de Estados Unidos y Japón, los mandatarios europeos reunidos en Lisboa en el amanecer del milenio habían, en efecto, puesto en marcha un ambicioso plan de ingeniería social destinado a transformar Europa en algo muy diferente de lo que era en esos momentos y mucho más parecido a lo que eran sus dos grandes competidores económicos. Y el papel que se asignó a las universidades, dentro de ese nuevo y por ahora utópico trazado (no cedo a la tentación de ironizar sobre lo que realmente ocurrió en 2010 con la economía europea), fue consiguientemente el de ponerse al servicio del “crecimiento” –se entiende que económico- de las sociedades europeas, aun cuando los redactores del documento de 2003 cuidaron de disimular el excesivo pragmatismo de la propuesta haciendo repetido uso de términos tan tradicionalmente asociados a la función de las universidades como “educación”, “formación” o, sobre todo, “conocimiento”. Se trataba, sin embargo, de una educación, una formación y unos conocimientos cuyo valor debía ser eminentemente práctico, en el sentido de estar fundamentalmente destinado a la “explotación” de los resultados, ya fuese en forma de “cooperación industrial”, de “aprovechamiento de las ventajas tecnológicas” o de “desarrollo regional y local”. Esto no quería decir, claro, que se tuviera la intención de suprimir la investigación básica, i.e., no aplicada, pero sí que incluso el fomento de la misma, contemplado expresamente en el documento, se

concebía como algo en última instancia destinado a “objetivos precisos”, en especial el de convertir los conocimientos en “productos o procedimientos y tecnologías”.

Como es sabido, ni los estudios literarios, ni casi ninguno de los que se imparten en las Facultades de Filosofía y Letras, se distinguen por su especial capacidad para convertir sus conocimientos en productos exportables y vendibles, excepción hecha de aquellos que son el fruto de la investigación misma, i.e., libros, artículos, etc., clase esta de productos que, por otro lado, y justo en este concreto momento histórico –el del mercantilismo salvaje mezclado con la imprevista crisis financiera-, se cotizan menos que nunca, incluso en el caso, más habitual de lo que suele creerse, de que contengan propuestas de procedimientos y técnicas, pues éstas, por innovadoras y sofisticadas que sean, no son tampoco del tipo de las que se suelen vender y comprar en un mercado de valores. Y este que digo de la falta de mercado para nuestros productos más tradicionales sería solo uno –y no el más grave- de los muchos factores que explican que, en este imparable proceso de modernización destinado al crecimiento y al desarrollo del tejido industrial y empresarial del país y del que cabe desear y esperar incontables ventajas para la ciudadanía española, ni los estudios literarios ni en general las Letras se sientan en cambio, por decirlo con suavidad, en el mejor de los mundos posibles.

Naturalmente, este malestar en las Letras afecta sobre todo a quienes seguimos creyendo en la necesidad de la gran literatura y del gran pensamiento para el desarrollo intelectual y moral (y no solo económico ni industrial) de las sociedades europeas, no estando por consiguiente predispuestos a fingirnos más “útiles” de lo que somos ni tampoco a hacer demasiadas concesiones a los requerimientos de la mayoría social, siendo, por ejemplo, más condescendientes con la cultura de masas, o poniéndonos a tono con los hábitos de consumo de los más jóvenes… Acusados por ello de elitistas, somos más bien de los que pensamos, con Théophile Gautier, que el sentido del término “utilidad” es sólo relativo, que lo que es útil para unos, no tiene por qué serlo para todos, e incluso que hasta lo bello inútil tiene derecho a existir –y no solo por lo que conlleva de imprescindible disfrute estético, sino sobre todo por lo que tiene de modelo ético de desinterés humano. De ahí que, en la situación sin salida que parece estar aguardándonos en el horizonte, los así signados por la flecha de Eros no podamos ya hacer otra cosa que rogar e implorar a aquellos otros que, bajo la égida de Mercurio, tienen la noble e importante misión de diseñar nuestro destino. Y lo que les pedimos es en realidad muy poco. No se trata, en modo alguno, de que renuncien a sus ambiciosos

planes por satisfacernos a nosotros, sino solo de que, la próxima vez que se reúnan, caigan en la cuenta de reservar siquiera sea un pequeño y modesto rincón de la Europa del conocimiento para alojar a esa especie inextinguible de seres (ciudadanos europeos también) que sin renunciar al pan del cuerpo, precisan también el del espíritu, no mereciendo por tanto –que habría dicho el ingenioso e inmortal Gautier- “ser economistas ni en este mundo ni en el otro”.

Sultana Wahnón Bensusan

Catedrática de Teoría de la literatura y Literatura comparada, enseña e investiga desde 1982 en la Universidad de Granada. Desde 2009 es académica numeraria de la Academia de Buenas Letras de Granada. Dentro de la UGR ha desempeñado diferentes puestos de responsabilidad, tales como el de Vicedecana de la Facultad de Filosofía y Letras, el de Directora de los Estudios de Tercer Ciclo de la UGR y el de fundadora y directora de Afinidades. Revista de literatura y pensamiento. También ha sido directora del Instituto Cervantes de Utrecht y presidente de la Asociación Española de Teoría de la literatura (ASETEL). En 2007 recibió la Placa al Mérito Social de la Comunidad Autónoma de Melilla.

Es autora de más de 150 publicaciones, entre las que destacan libros como La estética literaria de la posguerra. Del fascismo a la vanguardia (1998), Kafka y la tragedia judía (2003) o Teoría de la literatura y de la interpretación literaria (2008). Dos de sus aportaciones más recientes, ambas de 2014, son el ensayo de crítica de la cultura En fuga irrevocable y el volumen colectivo Perspectivas actuales de hermenéutica literaria. Para otra ética de la interpretación, fruto del I+D que lidera en la actualidad.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Email this to someone

Deja un comentario

Suscríbete a las noticias
  • replique montre de luxe
  • replica uhren
  • replique montre
  • montre pas cher
  • Chaussures ugg pas cher
  • moncler pas cher
  • replica uhren deutschland
  • replique montre luxe
  • montre pas cher
  • replica uhren
  • ugg pas cher
  • replique montre
  • orologi replica italia
  • replique montre
  • uhren fakes
  • repliche orologi
  • orologi replica movimento svizzero
  • uhren replica
  • air max pas cher
  • replique montre suisse
  • Chaussures Ugg Pas Char
  • ugg pas cher
  • replica uhren deutschland
  • nike air max pas cher
  • orologi replica
  • relojes especiales
  • replica uhren
  • ugg pas cheres
  • replique montre de luxe
  • replique montre
  • besten rolex replica uhren
  • replique montre pas cher
  • orologi replica rolex
  • replica orologi hublot
  • replica uhren deutschland
  • ugg pas cheres
  • replica uhren
  • relojes replicas
  • relojes replicas
  • replicas de relojes
  • orologi replica
  • replika uhren
  • uhren fakes
  • orologi replica
  • relojes mujer baratos
  • ugg pas cher
  • relojes especiales
  • Chaussures ugg pas cher
  • relojes especiales
  • montre pas cher
  • repliche orologi
  • orologi replica rolex
  • besten rolex replica uhren
  • orologi replica longines
  • orologi replica italia
  • uhren replica
  • replique montre
  • orologi replica rolex
  • replique montre luxe
  • ugg pas cher
  • ugg pas cher
  • replica uhren
  • orologi replica
  • relojes especiales
  • bottes ugg pas cher
  • relojes-replicas-aaa
  • orologi replica longines
  • replicas de relojes
  • replica relojes
  • ugg pas cheres
  • relojes-replicas-aaa
  • replica uhren
  • orologi replica longines
  • ugg pas cheres
  • relojes mujer baratos
  • replica uhren deutschland
  • replique montre
  • relojes de imitacion
  • ugg pas cher
  • bottes ugg pas cher
  • relojes mujer baratos
  • uhren replica
  • replicas de relojes
  • replique montre suisse
  • Chaussures ugg pas cher
  • moncler femme pas cher
  • replicas de relojes
  • air max 90 pas cher
  • orologi replica
  • repliche orologi
  • replique montre hublot
  • replicas de relojes